
Cada acontecimiento nuevo es todo un festejo para padres primerizos como nosotros.
Hoy Franchu fué a jugar a la plaza como NIÑO y no como bebito durmiente.
Doy fé de que se divirtió como conejo. Ni bien subió al columpio puso carita de miedo, pero cuando le agarró la vuelta gritaba y
se reía pidiendo velocidad.La calesita por ahora la miró desde afuera. Veía pasar los caballitos y gritaba como un loco sonriente.
Cuando volvíamos a casa nos miramos con Andy y nos dimos cuenta cuanta alegría sentimos de verlo sonreir a nuestro sabandija. Es una sensación de plenitud absoluta.
Fran, no dejas de iluminar nuestra vida!
























