
Sábado 30 de mayo de 2009,llovía y yo me había puesto por consejo de mi depiladora (que se cree bruja con poderes) mi mini vestido amarillo para llamar a las buenas energías.
Desayunamos livianito y partimos para la clínica. No era un día más. Esta vez tenía plena convicción de que el resultado final sería muy distinto al de mis otros tratamientos. Estaba muy segura de que ese día dejábamos de ser dos. Y no me equivocaba...
Llegamos y me disfrazaron a mi ya acostumbrado atuendo de quirófano. Bata cofia y escarpines botita. Mientras terminaba de prepararme llegaron las Docs. Recibimos la información técnica acerca de la calidad y cantidad de embrioncitos que habíamos logrado, hasta vimos fotos de los potenciales chiquitines.
Andy era el responsable de decidir cuantos embris transferir. Yo no tenía el coraje para hacerlo. Luego de hacer una serie de cálculos y estadísticas dijo: Ok, vamos con 3!
Trague saliva y partí para el quirófano.
Mientras me pasaban una canulita me comentaron algo de que el ecógrafo era nuevito y yo lo estaba estrenando, lo cual se suponía que era un punto de suerte. Confieso que ese día me hubiera convertido a todas las religiones para que me ayudaran. No venía mal un poquito más de suerte.
En pocos minutos llegó la bióloga con una cajita donde traía mis 3 embris. Dios... se me pasaron tantas cosas por la cabeza en ese momento! Me imaginaba con 3 monitos colgando y me aterré.
Preparados , listos y ya! Mis embrioncitos entraron en mi de a uno . Yo miraba el monitor, parecían bichitos de luz muy chiquititos navegando por un útero enorme. Hermosos, llenos de esperanza.
Terminaron rapidísimo y Sandra, mi doc , me puso mis propias manos sobre el vientre y me dijo: Suerte! Ahora cuidalos vos.
Cuando llegué a la habitación lo encontré a Andy llorando sentadito en una silla. No pude evitar morirme de amor.
Me recosté y miré por la ventana un cielo lluvioso y gris pintado de nubes blancas. El mismo cielo que vi 9 meses después cuando mi chiquito nacía. Andy siempre me decía que los lagartos desovan con la lluvia. En mi caso funcionó.
Hoy cada día
















